Diferencias entre el ejercicio aeróbico y el ejercicio anaeróbico


Con cierta frecuencia las personas que participan de un gimnasio o que tal vez se relacionan con esta clase de temas en charlas o revistas deportivas, han escuchado mencionar las palabras aeróbico y anaeróbico, pero con la posibilidad que tal vez no se identifique con claridad su significado.

Ahora bien, para ir adelantando un poco la definición de ambas palabras, se anota que tanto aeróbico como anaeróbico hacen referencia al modo por el que opta el cuerpo para obtener la energía, sólo que aeróbico es con necesidad de oxígeno, mientras que el anaeróbico es sin necesidad de oxígeno.

¿Qué cambia del ejercicio aeróbico al anaeróbico?

La diferencia principal que se ha mencionado en el párrafo anterior es suficiente para diferencia el ejercicio aeróbico o el que necesita de oxígeno, y el anaeróbico que no requiere de oxígeno, pero lo cierto es que no todo es blanco o negro, así que siempre van a intervenir los dos, solo que uno va a primar antes que el otro, razón por la que lo correcto es hablar de predominancia, en otras palabras, ejercicios en donde predomina el ejercicio aeróbico o anaeróbico.

¿Qué es el ejercicio aeróbico?

A grandes rasgos son aquellos ejercicios de una intensidad baja o media y que son de larga duración. En ellos el organismo va a precisar de quemar hidratos y grasas para que se obtenga energía y por tal motivo oxígeno.

Entre los ejemplos de ejercicio aeróbico se destacan el ir a nadar, correr, ir en bicicleta, caminar y similares. Se los usa con frecuencia para bajar de peso, pues como se ha indicado, son ejercicios con los que se quema grasa. Finalmente, también por necesitar mucho oxígeno, el sistema cardiovascular se va a ejercitar y producir múltiples beneficios.

¿Qué es el ejercicio anaeróbico?

Son ejercicios que presentan una intensidad alta para su ejecución y que también son de poca duración. Lo clave en este caso es que no se requiere de oxígeno porque se va a precisar de la energía que proviene de las fuentes inmediatas que no necesitan ser oxidadas por el oxígeno, como por ejemplo el ATP muscular, la PC o fosfocreatina o la glucosa.

Entre los ejemplos para considerar de los ejercicios anaeróbicos, se puede pensar en hacer pesas, los ejercicios que requieren de mucho esfuerzo en poco tiempo, las carreras de velocidad y similares. Se anota que son ejercicios para un trabajo y fortalecimiento del sistema musculoesquelético, lo que se suele describir como tonificación.

Conclusiones sobre el ejercicio aeróbico y anaeróbico

Ya está claro que la diferencia es la necesidad o no de oxígeno, pero se recuerda que su elección va a depender del objetivo que se tenga.