Cómo afrontar el deporte en la tercera edad


Una de las preguntas recurrentes por parte de las personas que se encuentran en la tercera edad, tienen que ver con el modo correcto o más pertinente de afrontar el deporte, teniendo en cuenta que este es un momento de la vida en donde el cuerpo va perdiendo parte de su capacidad para responder ante los estímulos. Lo importante y que más se debe recordar en estos casos, es que el deporte es fundamental en cualquier momento de la vida, sólo que de acuerdo con las circunstancias se deben tomar determinadas precauciones o no.

Recomendaciones para el deporte en la tercera edad

Hay que empezar por reconocer que existe una disminución en las capacidades y que la degeneración de los tejidos no se va a detener, pero lo que sí se puede obtener con la práctica de un deporte es retardar esa degeneración, siempre y cuando se seleccione el deporte adecuado y se lo practique de manera correcta.

La sugerencia en estos casos es optar por consultar a un médico especializado o de cabecera para realizar un rápido chequeo antes de dar inicio con la actividad deportiva. Es clave que se conozca el estado real de salud, para así llegar a conclusiones reales en cuanto a si se pueden afrontar las limitaciones que ya se han mencionado o en su defecto adecuar una rutina según sean las características de cada persona, sus enfermedades, las que ha padecido, etcétera.

Se recuerda que en este momento de la vida es bastante común que las personas mayores se enfrenten a una serie de enfermedades de todo tipo, en donde se puede reconocer el caso de la hipertensión. Por supuesto todo ello se puede evitar en la medida en que se acuda con regularidad a un centro de salud y se apliquen cada una de las instrucciones que sean suministradas por el médico de turno. No se olvide que es conveniente conocer el estado real del corazón y de los pulmones por medio de cada uno de los exámenes pertinentes según corresponda. Una vez los análisis sean ejecutados y por ende se disponga de un chequeo, las decisiones se pueden tomar.

Por otro lado, también hay que recordar que en cuanto al deporte en la tercera edad hay cierta clase de ejercicios que es necesario que sean evitados, pues en definitiva el cuerpo no está preparado para ello. Se resalta en relación con lo anterior, aquellos en donde hay un esfuerzo considerable en las articulaciones, particularmente en la rodilla.

Finalmente, se propone que el deporte seleccionado sea una recomendación del médico, una actividad que sea del gusto de la persona y por supuesto que le haga bien el cuerpo.